En España, cuando pensaba en Goa, me imaginaba a un montón de gente drogada en la playa, fiestas todos los días hasta las ocho de la mañana, muchas rastas y mujeres semidesnudas, mas o menos como me imagino Ibiza pero en la India... todo muy cansado. Desde que llegamos, todos nuestros amigos y conocidos indios nos recomendaban ir a pasar unos días y después de ir a alguna fiesta con ellos, la imagen de “capital de la juerga” no hacía más que reforzarse. Con ocasión de la llegada al subcontinente de mi viejo amigo Javi Martín “Martini” (y este es solo uno de sus muchos motes), Gabi y yo compramos unos billetes para ir a hacerle una visita a Mumbai, nuevo nombre de Bombai, si, ese sitio que sale en la canción de Mecano (¿de verdad acabo de escribir eso?). Javi llegaba a la India con un par de amigos, Antonio y Jorge, para ver a su chica y pasar seis meses viajando por el país. Cuando compramos los billetes, con algo más de un mes de antelación, le avisé que llegaríamos el 8 de abril. C...