Ir al contenido principal

Aquí hay polvo para todos…

Si algo hay en Delhi, sin que quepa la menor duda, es polvo ¿Puede que por el hecho de estar rodeados de desierto? ¿Puede que por algún tipo de conspiración de las fuerzas del mal? (posiblemente Pakistán)… quien sabe. Pero de lo que podéis estar seguros, es de que sus habitantes hacen todo lo posible para mantener esta ciudad impecable, puede que no sea suficiente, pero lo intentan. Sino no existirían estas droguerías móviles, que se mueven en manada y que podéis ver en la foto.



Cuando llegué, lo primero que pensé fue “Mi madre se pondría histérica con esta cantidad de polvo” y luego me dije “Que feliz vas a ser aquí, nunca podrás ser el más cochino” . Cuando vi pasar a una de estas bicicletas por primera vez, me di cuenta de la verdad, mi madre no sería tan infeliz en este país y yo iba a tener que limpiar de vez en cuando.

Comentarios

  1. Antón,plantéatelo así:

    Cuando se trata de polvo, la decisión de limpiar no debe tomarse a la ligera. Mas bien al contrario, debe ser una decisión muy meditada porque ponerse a quitar el polvo sin ton ni son, puede provocar que el polvo, que reposaba plácidamente sobre los muebles, se revolucione y vuele por toda la casa causando todo tipo de alergias y acabe posándose de nuevo. Y no te quiero ni contar qué pasa con los ácaros del polvo cuando los agitan desconsideradamente y los elevan por los aires con un plumero. Se ponen de una mala leche increible y es justo en ese momento cuando producen las alergias mas irritantes.

    Mi consejo es el siguiente: deja que se acumule la suficiente cantidad de polvo para que tenga entidad y un peso mensurable y cuando lo recojas se mantenga cohexionado en el camino desde el plumero hasta el cubo de la basura.

    Calculo que ese fenómeno se produce aproximadamente cada 30 días. Por eso limpiar el polvo antes de 30 días es un derroche de energía y un método infalible para producir alergias.

    Si hay que limpiar, se limpia, pero limpiar pa ná, es tontería

    ResponderEliminar
  2. ¡jajajaja!¡Muy buena Tío Quique! Otro consejo para no dejar que el polvo se instale de manera permanente en tu muebles y que al pasar el plumero no salga volando: utilizar un paño húmedo. Claro, eso es otro cantar... yo tengo la estantería de libros al lado de la ventana y les quito el polvo cada... no sé, ¿60 días? jajaja. Es que no tengo plumero y los paños en mi casa escasean bastante y me da pena usarlos para eso. Así que, cuando vaya a verte a la India, me tendré que buscar una droguería ambulante que me proporcione un plumero ;) jajaja

    ResponderEliminar
  3. Justo lo que necesitaba Anton, una excusa para no pasar el trapo ni por su ordenador. Blan deberias ver como tiene su mesa... :S

    ResponderEliminar
  4. Bueno, ya quedan pocos aspectos de mi vida que se hayan aireado en los comentarios de este blog...

    ResponderEliminar
  5. ¡Gabi! Soy su hermana, ¿crees que no lo sé? Bueno, hay que tener paciencia con él. Esa es una de las pocas cosas malas que tiene... ¡paciencia!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

The Shadow Line.

“It´s alright. You are a good cop, but whether you are a good person… well, that´s not for me to say.” Le dice Gatehouse al inspector Jonah Gabriel. Con esa frase resume el conflicto del personaje y de la mayoría de individuos que pululan en The Shadow Line. Escalofriante y perfectamente contada, esta serie es una de esas raras bellezas que produce la BBC. Una serie de siete episodios que se cuentan con precisión novelesca y que se cierra con maestría (Ojalá que nunca se hagan mas temporadas). Los fundamentos narrativos de esta serie están arraigados en la complejidad del género negro americano de la primera mitad del siglo veinte, y que pareció hacerse inservible después de que el caso Watergate despertara a la sociedad norteamericana de su largo sueño idílico. Antes de eso, el género negro era el encargado de mostrar ese lado oscuro y corrupto de la sociedad, la fina línea por la que se debe andar cuando se quiere mantener el orden. Y de como los guardianes de esta línea se ...

El templo II: La revelación.

Parece el título de una segunda parte absurda, en la que el hijo bastardo del malo de la primera parte decide vengar la muerte injusta de su padre (este solo había puesto una bomba en un colegio y matado a la mujer y a la hija del protagonista), usando un complejo plan para privar al héroe de toda la paz que creía haber conseguido matando al terrible asesino. Seguramente, durante la trama, el protagonista consiga superar definitivamente su perdida, encontrando a una joven y exótica amante, que probablemente será policía, científica o cajera de supermercado, pero que seguro tendrá esa habilidad única que al final la hará imprescindible para que todo se solucione satisfactoriamente... o peor, felizmente. Dejándote con un muy mal sabor de boca y pensando “Pero si tu mujer y tu hija murieron hace solo una película. Degenerado…” o, quizás, si eres amigo del refranero, “El dolor del viudo, intenso pero corto”. Nada que ver con esto, y si sois capaces de encontrar alguna similitud en esta ent...

We all love festivals.

Según un par de artículos bastante flojos de Wikipedia, los dos primeros festivales rock de la historia fueron en el norte de California durante dos fines de semana seguidos en junio de 1967. El primero fue el Fantasy Fair and Magic Mountain Music Festival y el siguiente el Monterey International Pop Festival, en los que tocaron Jefferson Airplain, The Who, Jimi Hendrix, Janis Joplin, Ottis Redding, The Mamas and the Papas, The Doors, Canned Heat y muchos más de los que nunca he oído hablar o me suenan de la pila de discos mi padre. Los festivales que predicaban la libertad, la tolerancia y la paz se pusieron de moda inmediatamente y solo dos años después, en 1969, se celebró uno de los mas importantes de la historia, Woodstock, cuyo cartel anunciaba “An Aquarian Exposition: 3 days of Peace and Music”, una vocación que muy en el fondo no ha cambiado hasta nuestros tiempos, aunque ahora son grandes empresas y corporaciones las que se lucran de tan honorables sentimientos, que sorpre...